20 de Noviembre de 2017

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RESIGNACIÓN VS CULTURA ENRIQUECEDORA

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La magia de creer que todo va a cambiar, cuando lo decimos en nuestro país, genera falta de credibilidad y confianza, porque nosotros los argentinos, vivimos generando durante años los mismos errores, y el cambio es para que nada cambie.

El aprendizaje a través de la experiencia es reemplazado por repeticiones de fórmulas. Si es que alguna vez se dio el dialogo para la reflexión y construcción, se transforma en estéril polémica que neutraliza y paraliza la fuerza. La urgencia de la crisis en los diferentes ámbitos, y los intereses sectoriales nublan la visión del futuro.

Cuando escuchamos permanentemente en nuestra cultura “hagamos lo que hagamos todo seguirá igual”, identificamos primeramente un estado de ánimo de resignación que hará que se perpetúen éstos resultados. Debemos ser responsables de este estado de ánimo de resignación, ya que éste es el que nos cierra a nuevas posibilidades en el futuro.

Las estadísticas muestran que la capacidad de liderazgo de Argentina ha decrecido. Esta situación se extiende al sistema educacional, político y empresarial de nuestro país. Esto es una señal de alerta y amenaza, que no ha sido todavía considerada ni evidenciada por los líderes que conducen nuestro país. La cultura de resignación en la cual vivimos limita nuestro potencial de acción con respecto a la construcción de un futuro más próspero. Debemos ser responsables de romper las cegueras en las cuales vivimos, siendo ésta una habilidad que puede ampliar nuestros horizontes.

El éxito o el fracaso del liderazgo político no está relacionado solo por los caminos económicos que se toman, sino también por los sociales, porque en un mundo donde la política es la fuente indiscutible del cambio debemos hacernos cargo de la crisis de la identidad política que se generó en el liderazgo, en la falta de credibilidad, de confianza y de honestidad. Esta continua desconfianza que nos asedia pervive entre nosotros los ciudadanos argentinos. Recientemente movilizaciones en nuestro país indican cuales son las principales preocupaciones de los ciudadanos argentinos: Inseguridad-Corrupción-Trabajo-Libertad- y otros. Vivir y respetar la democracia implica saber escuchar, para transformar lo que nos aqueja en nuevas posibilidades de acción.

La confianza que reclamamos no llegara por los cambios de políticos competentes en la gestión, sino cuando en nuestras vidas cotidianas instalemos una identidad y conciencia de liderazgo que pueda aunarnos y no separarnos. "Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego". Que podamos recrear nuestras confianzas siendo coherentes entre lo que pensamos, decimos y hacemos.

El liderazgo será posible en la medida en que nuestros políticos sean creativos y audaces, y comprometidos con la transformación de las prácticas cotidianas que hacen a la política y a los ciudadanos. El comprometerse con la reinvención del liderazgo político basado en la esencia de la política y sus virtudes puestas al servicio de nuestra comunidad. “La política es la capacidad primera de dar servicio y crear futuro para la comunidad”

Cuando se llega a una encrucijada, no alcanzan las soluciones. Se requieren transformaciones, cambios radicales: el líder debe aprender a escuchar las preocupaciones de la sociedad no como una amenaza sino como una oportunidad de cambio, para abrir nuevos horizontes en función de la construcción y no de la separación. Debe aprender a observar diferentes realidades sin encerrarse en sistemas autoritarios que desoyen otras voces, y a confiar en que las transformaciones son posibles en la medida en que estemos comprometidos, abiertos a superarnos y a crecer.

"Algunas personas miran al mundo y dicen ¿por qué? Otras miran al mundo y dicen ¿por qué no?".

Los tiempos cambian, el mundo cambia, los juegos y hábitos de la política que en algún momento sirvieron para conseguir los resultados esperados hoy son ineficaces. Estoy hablando de crear una nueva cultura de valores y de prácticas cotidianas que enriquezcan nuestra identidad y sociedad. La única manera de crearla es a través de los integrantes que la componen: los seres humanos y sus relaciones.

“El descubrimiento no consiste en buscar nuevos territorios sino en tener nuevos ojos.”

“Las preguntas básicas que se formulan los líderes son:”

¿Quiénes somos?
¿Hacia dónde va el mundo?
¿Quiénes seremos en un mundo que cambia?
¿Qué necesitamos para convertirnos en lo que queremos ser?

“Sin hacerse éstas preguntas, sin participar en lo que llamamos conversación de liderazgo, no pueden surgir líderes.”

ana@opulenceproducciones.com

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