Edición Nº: | | Dolar: 41,45 / 43,65
  • Agro
  • Publicado el

Este el método mendocino para salvar la producción

La mosca del mediterráneo es la principal amenaza de los frutos de la provincia. Para combatirla, crían machos estériles para que no dejen descendencia.

La provincia de Mendoza es reconocida por sus vinos, pero también por su gran producción frutícola. Pero para ser potencia, esta economía regional tuvo que combatir la principal amenaza de los cultivos: la mosca del mediterráneo.

A través del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN) desarrolló el método autocida, que permite controlar la plaga con la propia plaga. Esta práctica utiliza machos estériles para no dejar descendencia.

La mosca del mediterráneo amenaza la producción, arruinando los frutos y provocando un daño irreparable en la economía.

La secretaria técnica de ISCAMEN, Mariel Vanin, señaló a Agrofy News: “Los principales hospederos son los frutales de carozo. En un momento se acotó mucho la temporada de durazno y no se podía hacer una producción tardía porque era sumamente afectada por la mosca”.

En lugar de usar fitosanitarios, la provincia tomó la determinación de aplicar la técnica autocida, que es la esterilización del macho.

Gustavo Tared, ingeniero agrónomo integrante del equipo de moscas de ISCAMEN, explicó que la mosca deja los huevos en el fruto y la larva en sus primeros dos estadíos se alimenta del mismo, dejando un daño irreparable para la producción.

Controlar la plaga con la propia plaga

El ISCAMEN cría moscas machos en un ambiente similar al natural; que son irradiados dejándolos estériles. Luego los insectos son liberados estratégicamente y al cruzarse con las hembras silvestres no dejan descendencia.

En los años 80, la bioplanta producía 140 millones de moscas machos por semana. En 2008 con la construcción de un nuevo establecimiento, que es el más grande de sudamérica y el cuarto en el mundo, pasó a producir 400 millones por semana.

Tared comentó que tienen una base de datos que se genera con un sistema de detección y monitoreo con trampas distribuidas estratégicamente. De esta manera saben donde liberar insectos para mantener el equilibrio entre moscas estériles y moscas silvestres.

NOTAS RELACIONADAS:

  1. Por las retenciones al agro se generarán unos US$ 6.880 millones en 2019
  2. Mendoza podría hacer cambios en el esquema de retenciones al vino

“En la zona bajo erradicación, se liberan 100 a 150 insectos estériles por cada mosca silvestre que se halle”, afirmó Tared.

La distribución de los moscas irradiadas se lleva a cabo de dos formas. Una práctica es vía terrestre, donde los insectos son puestos en contenedores plásticos para luego ser liberados. Por otra parte, se usa la técnica de adulto frío.

El ingeniero agrónomo comentó: “Se preenfría a las moscas macho para poder manipularlas y se liberan de forma área con un dispositivo especial”.

De esta manera los paquetes caen al suelo y las moscas se liberan.

En la actualidad, ISCAMEN mantiene bajo “zona libre de mosca” al 70% del territorio mendocino. Desde el instituto manifestaron que el mayor desafío es el área urbana, debido a que es difícil llegarle a la mosca que se ubica en los citrus de los hogares.

“En 8 años podremos alcanzar el objetivo de provincia libre de mosca”, aseguró Vanin.

Fuente: Bonazzola Rodrigo / Agrofy News