Edición Nº: | | Dolar: 58,07 / 63,07

El desempleo tuvo una leve reducción en Brasil en octubre

La tasa de parados se ubicó en el 11,6 por ciento de la población económicamente activa en el trimestre concluido en octubre, pero aún afecta a 12,4 millones de personas, mientras que la informalidad volvió a romper récords.

El número de brasileños desempleados cayó 0,2 puntos porcentuales, del 11,8% registrado en julio al 11,6% en el trimestre concluido en octubre, según datos del estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), que, pese a la reducción, considera que el índice se mantuvo estadísticamente estable.

Mientras, la cifra de personas ocupadas alcanzó los 94,1 millones de trabajadores, un crecimiento del 0,5% con respecto al trimestre inmediatamente anterior y un 1,6% frente al mismo periodo de 2018.

Según la encargada del estudio, Adriana Beringuy, la estabilidad de la tasa de desempleo está relacionada con el "crecimiento menor de la población ocupada" entre agosto y octubre.

Los datos de IBGE apuntan que el mercado laboral brasileño sigue una trayectoria de recuperación gradual, aunque gracias, en gran medida, al avance de la informalidad, que permanece en niveles récord en el país.

NOTAS RELACIONADAS:

Industriales pidieron cuidar la relación con Brasil

Reducen las perspectivas de crecimiento para Brasil

Los brasileños que trabajan por cuenta propia sumaron en octubre 24,4 millones de personas, un 3,9% más que el mismo mes del año pasado, en tanto que los trabajadores informales llegaron a los 11,9 millones, un aumento del 2,4% frente al mismo periodo de 2018 y que representa el mayor nivel de informalidad ya registrado en Brasil.

En el trimestre concluido en octubre, solamente el sector de la construcción civil registró un aumento en el número de personas ocupadas, con un avance del 3,0%.

Ya en el sector de la agricultura hubo una reducción de un 2,3% de empleados, mientras que los demás grupos de actividades económicas no presentaron variaciones significativas, según el IBGE.

Los resultados reflejan la lenta pero gradual recuperación económica de la mayor economía de Sudamérica tras la recesión vivida entre 2015 y 2016, cuando el producto interior bruto (PIB) brasileño retrocedió siete puntos porcentuales.

El Gobierno de Jair Bolsonaro, en el poder desde el pasado 1 de enero, ha puesto en marcha desde entonces una dura agenda económica, que incluye ambiciosas reformas, un amplio plan de privatizaciones y una mayor flexibilidad en la legislación laboral, con el objetivo de reequilibrar las cuentas públicas e impulsar definitivamente el crecimiento del país.

Para 2019, tanto los economistas como el Gobierno esperan un crecimiento del PIB por debajo del 1%.

Fuente: EFE