Edición Nº: | | Dolar: 74,59/ 79,59

Argentinos que exportan: ideas sobre costos

Stanich Audio diseña y fabrica sistemas de sonido para el sector profesional desde su sede en San Carlos Sud, provincia de Santa Fe, y los exporta desde 2015 a Bolivia y Uruguay.

El año pasado, lo hizo por US$ 160.000, lo que representa un 30% de sus ventas totales y un 80% de crecimiento exportador respecto del ejercicio previo.

Además, planea incursionar muy pronto en los mercados de Perú y Brasil, mientras gestiona certificaciones para ingresar a Europa.

Maximiliano Stanich, socio de la empresa, señala que tuvieron que mejorar “todo” para poder salir a competir al exterior.

“Desde nuestra investigación y desarrollo, pasando por los procesos productivos, hasta la misma configuración de nuestra planta. Pero bastó con legitimarnos en el mercado local, por confianza y consenso entre productores, artistas y empresarios, para que pronto los países limítrofes se interesaran en nuestra marca”, dice.


Gonzalo Stanich, de Stanich Audio

Además, destaca una ventaja que le otorga un plus competitivo: “Tanto en la importación de insumos, como en la exportación de nuestros productos, utilizamos el puerto de Santa Fe. Hay una enorme diferencia en gastos de terminal respecto del puerto de Buenos Aires”.

Incluso en un contexto no demasiado favorable, hay PYMES argentinas que intentan exportar. Las que consiguen sostener la apuesta, además de flexibilidad, vocación emprendedora y talento directivo, condiciones necesarias para llevar adelante también negocios de índole local, parecen disponer de un elemento en común: la innovación.

Así se desprende al menos del relevamiento realizado por Revista Pymes entre pequeñas y medianas exportadoras de rubros tan diversos como la maquinaria agrícola, electrónica, iluminación y mobiliario, moda, equipamiento médico y productos textiles, todos casos que el año pasado fueron distinguidos por el Sello de Buen Diseño argentino, otorgado por el Ministerio de Producción.

Sembradoras

También santafesina, sólo que ubicada unos 180 kilómetros al sur, en la localidad de Las Parejas, la fabricante de implementos agrícolas y viales Bufalo exporta sus sembradoras Super Walter y sus excavadoras Castor sobre todo a Bolivia y Paraguay, pero también a Rusia y algunos países de América Central.

En una escala mayor, propia del segmento de negocio, lo hace por US$ 2,5 millones anuales, el 20% de sus ventas.

NOTAS RELACIONADAS:

Tips para ser un buen líder y...

El sexto "unicornio" argentino in the making

“Con el advenimiento de la siembra directa, la empresa se especializó en el diseño y fabricación de sembradoras de grano fino, grueso y de precisión, que brindan la posibilidad de fertilizar en forma simultánea en línea y entrelínea. Además, para diversificar nuestra oferta, estamos fabricando excavadoras Castor C50. El principal aspecto a resaltar de su diseño es el sistema de sustentación del tipo araña, que le confiere la ventaja en su segmento de ingresar a los terrenos más difíciles”, subraya Gerardo Malpiedi, socio de la firma.


Gerardo Malpiedi con Pablo Sampaolesi, de Búfalo

“Nuestros principales desafíos consisten en conseguir representantes en el exterior, para generar nuevos canales de ventas y posventa. Una dificultad es que no contamos con financiación externa, fuera del apoyo del Banco Nación en Bolivia y Paraguay. De esta manera, en el resto del mundo, debemos ofrecer financiación de fábrica”, asegura.

Otro problema radica en los costos de los fletes, sobre todo los internos aunque también los externos.

“Es que la Argentina no cuenta con una ruta fluida de movimiento de contenedores, a diferencia de los países competidores del hemisferio norte. Para sortear estas desventajas, apuntamos a ganar mayor volumen de ventas en el exterior, participando en ferias internacionales”, completa.

Japón y Alemania

Sólo el 3% de las pequeñas y medianas empresas manufactureras vio mejorar sus exportaciones como consecuencia de la devaluación, según la última Encuesta Coyuntural a PYMES Industriales, realizada por la Fundación Observatorio PyME.

Según explica la entidad, sólo si no se diera el traslado a precios, el aumento del tipo de cambio nominal implicaría un aumento del tipo de cambio real y así más PYMES podrían participar del negocio exportador.

En ese contexto es que se desenvuelven emprendimientos como Planar: se trata de un estudio de diseño porteño que exporta bolsos, billeteras y sobres contenedores fundamentalmente a Japón, donde cuenta con representante oficial, y Alemania.

Sumó US$ 20.000 el año pasado por esa vía, con un alza del 15% respecto de las ventas externas de la temporada anterior. No obstante, para el corto plazo, se propone restablecer la presencia que logró años atrás en Estados Unidos.


Los socios de Planar: Lucila Flombaum, Pablo Di Muzio y Natalia Di Muzio

“Trabajamos bajo dos conceptos: la simpleza y la optimización, como elementos esenciales para transmitir valores de sustentabilidad", señala Natalia di Muzio, una de las socias.

“El mercado japonés, donde tenemos presencia desde hace más de cuatro años, nos marcó la necesidad de establecer un estándar de calidad más alto".

Agrega que los últimos dos años utilizaron la plataforma Exporta Simple, “una herramienta que, luego de idas y vueltas, se encuentra funcionando bien, y nos permitió simplificar varios procesos de la cadena”.

Veladores a Estados Unidos

Otro ejemplo es el de la marplatense Traum, que exporta sus lámparas de diseño fabricadas con chapa de madera natural desde 2018, también gracias a la ayuda de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional.

De hecho, sus envíos a los Estados Unidos, Chile, Perú, Paraguay y Uruguay sumaron US$ 30.000 el año pasado, un 20% de sus ventas totales y un 70% más que en 2018.

Carlos Giacinto, socio del emprendimiento, asegura que buscan que el material elegido para la construcción de las lámparas y los diseños –que mantienen el equilibrio entre lo funcional, lo estético y lo práctico– les permitan destacarse.

Y le suma el desarrollo de un proceso de tratamiento para la madera, al que denomina HARZ/LTW.

Se trata, según asegura Giacinto, de una fórmula propia de resina líquida, que vuelve el material flexible y resistente al paso del tiempo y la humedad.

“Con esta tecnología dimos un gran salto en calidad y en diseño”, sostiene. Es que le permite doblar la madera sin que se quiebre.


Carlos Giacinto, de Traum

Además, como el 95% de los componentes que utiliza la firma es de industria nacional –con la única excepción de los portalámparas–, eso le ofrece la posibilidad de mantener los costos a raya.

“Sólo tenemos dolarizados el flete internacional y el acero. En momentos de depreciación del peso nos vuelve muy competitivos. De cualquier manera, apostamos a competir en calidad y diseño, pero no tanto en precios”, puntualiza.

Por esa razón, el emprendedor considera que crear diseños novedosos y reducir costos logísticos son condiciones necesarias pero no suficientes.

“Hay que encontrar un representante capaz de transmitir el valor de nuestros productos. Esta barrera se rompe estableciendo relaciones de confianza y de largo plazo. Por ejemplo, en nuestra primera gran exportación a Chile, viajamos a capacitar al equipo comercial y técnico. Eso ayudó a entender las fortalezas de ambos lados y a fomentar los vínculos personales”, detalla.

Fuente: clarin.com