Edición Nº: | | Dolar: 89,69/ 95,69

Un “gestito de Idea”, emprendedor

Hace un par de meses el humorista y actor argentino Carlitos Bala cumplió 95 años. Fue transgeneracional su labor de entretenimiento a niños, adolescentes y adultos.

Fue creativo en la generación de un lenguaje que tuvo impacto en la producción de sentido social y construcción cultural argentina.

Frases como “Un gestito de Idea”, Riñones (mientras con el índice se tocaba la cabeza dándose aires de inteligente), "Está un kilo y dos pancitos", "Más rápido que un bombero".

Creó un nuevo lenguaje que tuvo inserción social. Crear no es innovar pero es el punto de partida para que surja la innovación.

Crear es moler nuevos tipos de café que surgen del grano. Innovar es venderlo y comercializarlo en cápsulas. Ese proceso genera mayor valor para la empresa y para el cliente.

Mikail Fridman cofundador de LetterOne incorporó un concepto que comenzó a ser utilizado a nivel empresario en la escena internacional: Economía Indigo.

El término Indigo responde a personas con habilidades inusuales e innovadoras. En la era económica que vivimos en Pandemia y Pospandemia la infraestructura socioeconómica deberá tener el soporte de incentivos necesarios para poner en práctica todo su potencial intelectual y creativo detenido en Argentina por condiciones a las que sometemos al emprendedor en la burocracia administrativa y presión tributaria.

NOTAS RELACIONADAS:

  1. Pospandemia: ¿Cómo sonará el futuro de la economía por sectores?
  2. Pospandemia: ¿PYMES con crecimiento o con desarrollo?

En la pospandemia las economías más vigorosas serán impulsadas por las economías donde la innovación, la creatividad y las habilidades digitales estén más desarrolladas por que la base de desarrollo que dejará la pandemia para un salto de uso de bienes y servicios producidos por personas capacidades y competencias en la tecnología, procesamiento de datos y la digitalización.

Sin ninguna duda primero hay que pasar la Pandemia para detallar la pospandemia y el desempleo estructural que puede generar estas nuevas habilidades y modos de comercialización implicará también contemplar quienes será necesario no subsidiar sino bajarles la presión impositiva para que puedan seguir existiendo.

Los ejemplos de Carlos, Ana María y Rubén

Carlos: producción y comercialización de Alcohol en Gel

Carlos tiene 28 años y hace 3 años que se dedica a un pequeño emprendimiento de fraccionamiento de productos químicos para su venta a laboratorios. Su condición es monotributista.

En el medio de la Pandemia cambio de horizonte y comenzó a producir y comercializar alcohol en gel tan necesario para estos tiempos. Le fue muy bien y su facturación le hizo pasar del régimen simplificado a responsable inscripto.

No tiene certificado MiPYME y ahora paga 35% de ganancias, 21% de IVA, 3% de Ingresos Brutos, Tasas Municipales e Impuestos Provinciales. Contrato 2 empleados y el peso de la contribución patronal hace imposible pagar sus sueldos a pesar de irle bien. Prefiere volver a ser monotributista y no haber crecido tanto.

Ana María: consultoría y selección en recursos humanos



Ana María tiene 38 años y se dedica a la consultoría y selección en recursos humanos. Los pedidos de búsqueda de empleo le cayeron a 0 en el medio de la pandemia.

Se endeudó con Tasa del 24% para pagarle al personal. Su actividad no tuvo retorno aún. No puede pagar al personal.

Su sector de la consultoría es del sector terciario pero no tiene incentivos impositivos ni exenciones para poder continuar. En el anterior gobierno las búsquedas con caída de la actividad económica se habían desmoronada y ahora no hay.

Su mayor horizonte es volver a la prepandemia donde no podía pagar los impuestos y no llegaba a pagarle al personal. Cuando le iba bien tampoco tuvo posibilidad de reinvertir utilidades en sistemas y software para adaptarse a los nuevos tiempos.

Los impuestos se le llevaban más de lo que podía dar y solo le quedaba una pequeña ganancia de subsistencia.

Rubén: eventos empresariales y sociales



Rubén tiene 50 años y realiza eventos empresariales y sociales. Saco el crédito Tasa 0 pero no nunca pudo retornar a la actividad. Está en el sector servicios pero por ahora no tiene posibilidad de reconversión.

Desarrollo un emprendimiento de armado de recitales en vivo online. Sin embargo, la demanda no es creciente y las ventas de entradas por streaming no fueron lo esperado.

Tiene deudas y previo a la Pandemia ya no podía sostener su emprendimiento por que había poco trabajo, los costos le habían subido mucho y debía bajar el precio para conseguir clientes y contrataciones.

Hoy no ve futuro si no le bajan la presión tributaria y no puede competir contra los grandes empresas de comercialización de eventos sociales digitales por streaming pagando los mismos impuestos que ellos para su pequeño volumen de operaciones.

El futuro es que el Estado le cambie las reglas de juego o cerrar.

Frustración emprendedora argentina

Que tienen en común estos 3 emprendedores. Todos ofrecen un bien o servicio en pequeña escala. No soportan la presión tributaria. No pueden competir en las actuales ni futuras condiciones con los grandes jugadores del mercado.

Ni tampoco pueden adquirir bienes de capital, nuevas tecnologías o mejora de sistemas para optimizar su productividad y competitividad, porque los pocos excedentes que les podrían quedar para ser competitivos se los lleva el Estado.

Todos tienen ideas y saben cómo deberían reinventarse. El “gestito de idea” debería venir por parte del Estado que entienda que los está fundiendo en muerte hace tiempo y que la Pandemia dejará a los “Carlos”, “Ana María” y “Rubén” fuera del mercado con un desempleo estructural muy grande.

Por su parte, emprender con adaptación de shock que implica la Pandemia no es sencillo. De acuerdo a un Informe de CAME JOVEN antes del aislamiento social, preventivo y obligatorio el 50% de los emprendedores y jóvenes empresarios consultados tenían implementado esta modalidad como una unidad de negocio, y luego de la cuarentena administrada el porcentaje es del 51%.

De estos datos muestrales, se desprende que a los pequeños emprendedores se les dificultó incorporar la venta online como una estrategia alternativa de comercialización por que también carecían de los recursos, conocimientos y dinero para realizar las inversiones necesarias para adaptarse.

Los recursos naturales no son ya la principal fuente de riqueza de argentina sino el valor agregado que le podemos aportar a través de nuestro potencial intelectual y creativo. Si aquella parte de la sociedad que hoy aporta la destruimos no tenemos salida.

Si le damos oxígeno impositivo y financiero pueden convertirse esa base social y económicamente activa actual en el salto cualitativo y cuantitativo que Argentina requiere con paso sostenido en el tiempo.

El fomento del emprendimiento debe venir seguido de dar espacio para un aprendizaje y formación permanente que le permita al emprendedor escalabilidad con creatividad e innovación en el proceso. Eso hoy no sucede.

Queda detenido en una maraña burocrática e impositiva permanente.

Para lograr servicios exportables primero deben contar con densidad de comercialización en el mercado interno que sin incentivos para hacerlo ralentiza la potencialidad emprendedora argentina y no le permite ningún tipo de adaptación al emprendedor actual detenido en el tiempo de la prepandemia en la pandemia sin horizonte futuro en la pospandemia. Nos falta un “gestito de idea” para el emprendedor en Argentina….

 

Damián Di Pace es analista económico, autor del libro "Economía Pyme" y director de la consultora Focus Market.