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Para estos emprendedores, el camino al éxito estuvo en el modelo de franquicias

Asteróptica y Atalaya son dos casos de emprendimientos exitosos en Argentina, que lograron progresar gracias a una fuerza de voluntad irrefrenable ante crisis o pandemias, basada en una resiliencia 'sine qua non' en el ámbito vernáculo y la capacidad para reinventarse a la largo del tiempo.

En una charla con SOMOS PYMES, los encargados de ambas firmas se refirieron a la estrategia empleada para despegar en un primer momento y nunca mirar atrás en la curva de crecimiento gracias a una fórmula conocida en la Argentina: las franquicias.

En el caso de Asteróptica, la empresa que comercializa anteojos de sol y de receta, lentes de contacto y productos complementarios, el lema principal es "la nueva forma ver el mundo".

La PYME logró sumar a través de los años sucursales en los puntos centrales de CABA, como Caballito -lugar de la casa central-, Palermo, Barrio Norte, Villa Urquiza, Belgrano y el Microcentro.

Al respecto, Fernando Lensina, CEO y cofundador de Asteróptica, relató: “En noviembre de 2006, empecé solo -como emprendedor- vendiendo por internet. Conocía el rubro porque trabajé 20 años en cadenas de ópticas y en laboratorios”.

“Estaba frustrado por trabajar en relación de dependencia y quise intentar algo diferente. Internet me permitió comenzar a vender los productos de Asteróptica con una inversión de 10 mil pesos”, comentó el empresario.

Y continuó: “Desde 2006 hasta 2011 fui vendiendo por internet y a través de un showroom en Palermo”.

“El 21 de septiembre de 2011 abrimos (en sociedad con mis hermanos) nuestro primer local en la zona de Plaza Italia. Con lo que vendimos solo en los 9 días de septiembre pudimos pagar los gastos de inversión y el alquiler del local”, enfatizó el emprendedor.

“Ahora ya tenemos dos locales propios (Casa Central Caballito y Palermo, Plaza Italia) y 3 franquicias (Villa Urquiza, Palermo 2, y Belgrano)", resaltó.

“En 2020, en medio de la pandemia, abrimos una franquicia en Belgrano. Fue clave que nuestro rubro fue catalogado como esencial. Los productos que utilizamos son perecederos y fundamentales para la salud de la visión. Ahora todos estamos expuestos por la tecnología digital”, contó Lensina.

Según el referente del rubro, "la clave es ser ágil para los cambios. Yo le diría a los emprendedores que nosotros nos reinventamos todo el tiempo. Nuestro capital lo reinvertimos en tecnología y capacitación. Amamos lo que hacemos y ese es el motor para emprender”.

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“A nuestras franquicias le contamos todo lo que vivimos, sabemos lo que les puede pasar porque nosotros ya lo vivimos. Por eso los ayudamos en la administración para que se sientan acompañados y contenidos. Hay gente que eligió nuestra marca que no es del rubro”, describió.

En ese sentido, destacó: “Tenemos locales escuelas donde le enseñamos a nuestras franquicias, sin costo. Solo cobramos un canon al principio y hacemos un contrato por tres años, que es renovable sin costo. Y si al cabo de tres años quieren cambiar el nombre de la marca no hay problema”.

Con ese mismo concepto, Atalaya logró hacerse famosa en el mercado local gracias a sus medialunas y demás productos artesanales comercializados en la Costa Atlántica, que se convirtieron rápidamente en favoritos del público argentino.

Día a día, las medialunas son horneadas día a día en grandes hornos a leña, siguiendo la misma receta tradicional de la marca a lo largo del tiempo, incluso en la creciente cantidad de franquicias que están surgiendo en todo el territorio.

En una entrevista con SOMOS PYMES, Juan Ignacio Castoldi, vicepresidente de Atalaya, hizo un repaso de la historia de la firma.

“La empresa se fundó en 1942 por dos españoles pero la vendieron a principios de la década del ’50 a seis familias que hoy en día forman parte del directorio. Mi familia hace 70 años que está presente en la compañía; comenzó mi abuelo, lo siguió mi papá y ahora me toca a mí, sería la tercera generación”, graficó el ejecutivo.

“Los españoles fundadores tenían una empresa de colectivos y hacían el trayecto Buenos Aires-Mar del Plata. Vieron la oportunidad de abrir un restaurante para atender al público que iba de vacaciones a la costa. Además muchos vehículos se quedaban a la vera de la ruta, por problemas mecánicos, etc”, recordó.

“La medialuna es nuestro producto estrella pero conservamos productos artesanales representativos de la Argentina”, remarcó Castoldi.

“A principios del 2000 comenzamos con la expansión a través de locales cuatro propios en Mar del Plata, que por cuestiones del país, se hicieron difícil sostener”, admitió el empresario.

“Pero ahí es cuando vimos la posibilidad de hacer franquicias, porque era un formato que nos permitía aumentar nuestra producción. La primera franquicia la tuvimos en 2015, y hoy contamos con cinco (dos en Zárate, Mar del Tuyú, La Plata y Canning). Tenemos el objetivo de abrir cinco más para fines de 2022 (Cañuelas, Martínez y Capital, son algunas alternativas)”, exclamó el directivo.

En ese sentido, Castoldi graficó: “Los productos que le vendemos a los franquiciados son las medialunas, los cañoncitos de dulce de leche, palmeritas, bizcochos de grasa, brownies, alfajores, mantecados, dulce de leche, mermeladas y conitos”.

“Comenzamos a llevar adelante las franquicias, entre otros motivos, porque la gente nos lo pedía, teníamos 15 solicitudes por mes. Había una necesidad del público de tener los productos no solo en el verano. Además, no llegábamos a abastecer todos los puntos de venta”, ilustró.

En cuanto al proceso de desarrollo del negocio, el experto explicó: “Cuando nos llega la solicitud de franquicia, hacemos un análisis fáctico. Uno de los requisitos que medimos es que sean locales de 120 o 150 m2. Porque queremos que los clientes puedan recrear lo que vivieron en la ruta. Y para ello se necesita un local con esas dimensiones. Queremos que se tomen un café con medialunas o comer un tostado o bien probar los productos de pastelería. No queremos un mero despacho de medialunas”.

“Nuestro lema es franquicia que abre, franquicia que no se cierra. Le ponemos mucho énfasis en la prefactibilidad. No nos interesa franquicia que no duren, porque más que ganemos con el canon de entrada. Queremos que funcionen mucho tiempo", enfatizó Castoldi.

Producción: Rodrigo Porto
Redacción: Mauro Torres